A JUAN ROJAS MAQUINISTA FERROVIARIO
(EN TU PARTIDA QEPD)
- Aló Juan Rojas, ¿me escuchas?
- Algo, ¿con quién hablo? estoy un poco mal
- ¿Me recuerdas en los tiempos de los trenes?
- Tuve tantos maquinistas y tantos ayudantes, no sé.
- Me llamo Alejandro Barahona, hoy viejo jubilado que fui tu maquinista por un largo tiempo cuando eras ayudante en Ferrocarriles del Estado.
- Ah, sí, me recuerdo, el Momio. Amigo mío, gracias por hablarme. Me recuerdo cuando compartías tu comida conmigo mientras yo fumaba en aquellos largos viajes a Rancagua.
Cuenta la leyenda que en una oportunidad ambos ferroviarios viajaron con el tren metalero a Rancagua.
Luego de reposar fueron invitados a un casamiento en dicha localidad.
La fiesta era de tarde para noche y se daba la oportunidad de participar pues el tren salía de madrugada. Así, ambos ferroviarios se comprometieron a no tomar ni una pisca de alcohol si el otro tomaba.
Al parecer los recuerdos no jugaron a favor y ambos se pusieron a tomar pensando que su compañero no tomaba.
Aquí la historia.





